Dieta Keto, Cetogénica, Low carb

La dieta Keto o dieta cetogénica es un tipo de alimentación donde se reducen los  hidratos de carbono (azucares, cereales, legumbres, frutas, tubérculos…) y se aumenta el consumo de grasa de buena calidad (aguacate, aceite de oliva, coco, etc.) con el objetivo de “forzar” al organismo a utilizar la grasa como fuente de energía.

La cantidad de hidratos de carbono debe ser inferior a 30 gramos al día.

La dieta Low carb, reduce la cantidad de carbohidratos, de forma menos restrictiva que una dieta cetogénica. Se permite el consumo de hasta 100 gramos al día, por lo que podemos encontrar diferentes frutas en sus menús semanales.

Esta diferencia en la cantidad de hidratos de carbono consumidos, hace que el organismo active (dieta keto) o no (dieta los carb) un estado metabólico llamado cetosis.

La cetosis es un estado metabólico mediante el cual obligamos a nuestro cuerpo a utilizar como fuente de energía principal las grasas, tanto las que tenemos almacenadas en nuestro organismo, como las que ingerimos.

La grasa llega al hígado y se metabólica en forma de cuerpos cetónicos, que sirven de sustrato energético para los diferentes órganos del cuerpo humano ( cerebro, corazón…)

 

Beneficios de una dieta cetogénica

El efecto de la dieta cetogénica más impactante es la sensación de saciedad que provoca debido a una digestión más lenta de las grasas.

El aumento de cuerpos cetónicos en sangre también tiene un efecto en la disminución de la sensación de hambre, lo cual disminuye notablemente la ansiedad asociada a las dietas de pérdida de peso.

Estudios han demostrado que los niveles inflamación se ven reducidos cuando entramos en cetosis.

En muchos tipos de tumores las mitocondrias se degradan y por lo tanto dependen únicamente de la glucogénesis para crecer. Esto se llama el efecto Warburg. Si reducimos los niveles de glucosa podemos literalmente matar el cáncer de hambre (artículo).

Hay varios estudios que han demostrado que las dietas cetogénicas no solo tienen un efecto menor en la pérdida de masa muscular comparado con otras dietas, sino que permiten mantener esta masa con un consumo inferior de proteínas.

Existe una asociación entre la mejora del rendimiento energético y la reducción del consumo de alimentos permitiendo una mayor longevidad. . Ademas en un estado de cetosis es más fácil establecer ayunos intermitentes.

Desde hace mucho tiempo se utiliza este tipo de dieta para  mitigar enfermedades neurológicas como la epilepsia De hecho se considera una de las intervenciones más eficaces contra esta enfermedad.

 

Riesgos de la dieta cetogénica

La dieta cetogénica no tiene demasiados problemas si se hace bien.

Es importante consumir suficientes verduras u otros alimentos ricos en micronutrientes para evitar un déficit de vitaminas, minerales y fibra. Este problema es fácilmente evitable si se mantiene una dieta variada y se consigue grasa de origen vegetal como puede ser el aguacate, los frutos secos y fibra de verduras de hoja.

Ingerir una alta cantidad de proteína activa la ruta de la gluconeogénesis (transformación de aminoácidos de la proteína en glucosa) rompiendo el estado de cetosis.

No es aconsejable en personas con problemas hepáticos o cardíacos, ya que en algunos casos ha propiciado el desarrollo de arritmias.

Los diabéticos también tiene que vigilar para no entrar en cetoacidosis, un estado en que niveles demasiado bajos de insulina causan una acumulación de cuerpos cetónicos que hacen bajar el PH de la sangre, por lo que deben tener un control más riguroso en sus niveles de glucosa en sangre.

 

Es cierto que en una dieta cetogénica se pierde más peso de forma inicial (que no grasa) debido a que al depletar el glucógeno que tenemos en el organismo y no almacenar hidratos de carbono, perdemos precisamente peso por esta razón.

Aún así, las ventajas de la cetosis a nivel del organismo son variados. El hecho de realizar esta dieta durante varias semanas, ayuda a obtener cierta flexibilidad metabólica, mejora la gestión de los carbohidratos como energía cuando se vuelven e a introducir debido a una mejor sensibilidad a la insulina.

Además, gracias a la cetosis, nuestro cuerpo aprende a utilizar las grasas como fuente energética y se vuelve más eficiente en el uso de las mismas, por lo que, es interesante en algún momento de nuestra vida o algunas semanas cada cierto tiempo, realizar este tipo de dieta por mera salud. Siempre con la supervisión de un profesional.

Otra de las ventajas que tiene la dieta cetogénica es, que al ser tan alta en grasas, la saciedad que proporciona es bastante elevada, lo que facilita que realicemos una dieta hipocalórica sin tener ansiedad.

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