E Phylori: pautas dietéticas

Helicobacter pylori es una bacteria gram negativa que habita en el epitelio gástrico humano. La infección por H. pylori puede producir inflamación de la mucosa gástrica que puede progresar llevando a la producción de gastritis o úlcera péptica provocando dolor de estómago, náuseas, reflujo, digestiones pesadas o pérdida de peso.

El H. pylori se contagia por contacto directo entre personas (saliva, vómito, heces) o a través de alimentos y agua contaminados.

Pautas dietéticas

Al ser una infección que afecta al aparato digestivo es fácil suponer que haya que seguir una dieta determinada durante la infección y su tratamiento. Sin embargo, la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) resalta que “no es necesaria ninguna restricción dietética, y se aconseja lleva una dieta variada y equilibrada.

Admitir esta realidad no implica que no sea conveniente seguir ciertas pautas dietéticas:

  • Evitar las comidas abundantes. Comer en cantidad moderada y varias veces al día; lo ideal es repartirlas en 5-6 tomas (desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y algo antes de acostarse).
  • Comer despacio, en un ambiente tranquilo y masticando bien.
  • Reposar sentados media hora después de las comidas principales.
  • Beber suficiente cantidad de agua, en pequeñas cantidades, fuera de las comidas, 30 o 60 minutos antes o después.
  • Evitar los zumos de naranja, tomate y las bebidas gaseosas.
  • Hacer cocinados sencillos: hervidos, plancha, vapor, horno.
  • Reducir la ingesta de grasa (evitando los rebozados o fritos, embutidos, carnes rojas, pescados azules o lácteos enteros), azúcar y harinas refinadas.
  • Moderar el consumo de frutos secos y huevo.
  • Evitar los picantes, café, té, gaseosa, tabaco o alcohol.

​Sin embargo,  los síntomas digestivos pueden persistir en algunos afectados más allá de las dos semanas de tratamiento con antibióticos, posiblemente debido a un cambio en la  microbiota del colon.

Cuidado de la microbiota

La microbiota presente en el colon esta relacionada con la alimentación que tenemos, por ello es importante comer fibra fermentable (almidones como la patata, el boniato la yuca, etc.) e ingerir alimentos fermentados como el kéfir,  el chucrut, el kimchi, etc., y / o tomar un probiótico de calidad.

También hay que tener en cuenta que el estrés, el uso prolongado de protectores gástricos, bajo consumo de proteína animal y la edad son factores que disminuyen la producción de ácido del estómago, influyendo negativamente en una salud digestiva.

Probióticos

En cuanto a probióticos recomendados para reducir (no erradicar) el E, phylori, como cofactor del tratamiento antibiótico, se encuentran:

Lactobacillus paracasei 

Lactobacillus reuteri 

Saccharomyces boulardii

 

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