Diarrea y carbohidratos

Para obtener la consistencia final de las heces se producen numerosos procesos de transporte de líquidos, electrolitos y solutos en todo el intestino a fin de conseguir una absorción masiva de
fluidos.
La diarrea se clasifica en: osmótica, secretora, por trastorno de la motilidad e inflamatoria.

Diarrea osmótica

Se debe a la presencia de material mal digerido en el tracto gastrointestinal que origina un
aumento de osmolaridad en la luz del tubo digestivo.

Diarrea secretora

De manera fisiológica, el intestino forma la unidad vellosidad-cripta que se comporta como
una unidad funcional generando un gradiente osmótico que hace que el agua se absorba posteriormente de manera pasiva.
Cuando un factor altera esta unidad, aumenta la secreción y se inhibe la absorción de iones,  dando lugar a una salida abundante de agua.

Alteración de la motilidad intestinal

La motilidad intestinal puede por si sola modificar el volumen y la consistencia de las
deposiciones ya que se altera el proceso de absorción.
La disminución de la motilidad (malnutrición, esclerodermia, pseudoobstrucción intestinal.. )
a pesar de aumentar la absorción, favorecen el sobrecrecimiento bacteriano con
desconjugación posterior de las sales biliares y diarrea secretora secundaria.

Mecanismo inflamatorio

Se produce por fenómenos infecciosos o inmunológicos que ulceran la mucosa, con
exudación posterior de moco, proteínas y sangre a la luz intestinal. Habitualmente se
relaciona con otros mecanismos fisiopatológicos. Las causas más frecuentes son infecciones
enteroinvasivas, enfermedad inflamatoria intestinal y alergia a proteínas de leche de vaca no
IgE mediada.

 

Malabsorción de azúcares de la dieta

Los polisacáridos necesitan de enzimas (de saliva y páncreas) para ser hidrolizados y transformados en lactosa (glucosa + galactosa), maltosa (glucosa + glucosa) y sacarosa (glucosa + fructosa).

Estos disacáridos volverán a sufrir una transformación en el borde en cepillo del intestino para poder ser absorbidos en forma de monosacáridos (glucosa, galactosa y fructosa).

A veces, alguno de estos procesos falla, por lo que pueden llegar disacáridos a la luz intestinal provocando un aumento de la osmolaridad que da lugar a una distensión abdominal, dolor cólico y aumento de la motilidad como consecuencia de una mayor cantidad de agua.

Además, al llegar los disacáridos al colon, son transformados por las bacterias generando ácidos grasos de cadena corta, gases y ácido láctico que dan lugar a un aumento de la motilidad e imposibilitan la absorción de agua, por lo que provocan más diarrea y distensión abdominal.

Por tanto, las heces serán líquidas, abundantes, ruidosas  y explosivas como consecuencia del gas, y ácidas.

Existen diferentes tipos de malabsorción:

• Alactasia primaria (muy raro)
• Intolerancia a la lactosa
• Intolerancia a la fructosa
• Malabsorción congénita sacarosa-isomaltosa
• Intolerancia secundaria a sacarosa (Celiaca, IPLV)
• Malabsorción congénita de glucosa-galactosa
• Malabsorción global de monosacáridos (SIDC)

Existe una prueba diagnóstica para conocer si existe o no malabsorción de azúcares: Prueba de hidrógeno en aire espirado. Consiste en administrar por vía oral 50 g de lactosa y medir el hidrógeno producido por metabolismo bacteriano de la lactosa no digerida con un medidor de aliento a las 2, 3 y 4 h postingestión.

No siempre que hay malabsorción hay intolerancia

La intolerancia hace referencia a la existencia de síntomas tras la ingesta de azúcar (dolor cólico, distensión abdominal) ya que el colon puede absorber el agua y los gases producidos dependiendo de la cantidad de azúcar ingerido.

La intolerancia a los azúcares, a diferencia de las proteínas, es dosis dependiente.

 

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