Dieta mediterránea, ¿Cuál?

Todo empezó en 1948, en la isla de Creta (Grecia). Se trataba de estudiar todos los parámetros susceptibles d influir en la salud futura de los griegos, con el fin de establecer campañas de intervención entre sus ciudadanos.

En 1953 se analizaron todos los datos recogidos obteniendo que la alimentación rétense se basaba en aceitunas, cereales, legumbres, frutas, verduras y plantas silvestres, con una limitada cantidad de carne, lácteos de cabra y pescado. Este informe concluye que el patrón alimentario de los habitantes de la isla era muy bueno, y que sus hábitos alimentarios estaban adaptados a sus recursos naturales y a sus necesidades.

Estos datos llegaron a manos del fisiólogo Ancel Keys quién impulsado por la diferencia entre la la incidencia de enfermedad cardiovascular de este tipo de población mediterránea y la de Estados Unidos, se vio obligado a realizar un estudio , “El estudio de los 7 países”.

Este estudio concluyó que el mayor predicador de enfermedades cardiovasculares y la hipertensión arterial es el segundo factor de riesgo con respecto a los ataques cardiacos.

Pasó el tiempo y en 1957, los Doctores Yerushalmy y Hilleboe descubrieron que el Dr. Keys diponía de datos de 22 países, que analizados en conjunto, demuestran que la hipótesis propuesta por Keys (“cuanto mayor consumo de grasa en la dieta, mayor cantidad de muertes cardiovasculares”), no es correcta.

El porcentaje de grasa en la dieta no es el culpable de las enfermedades cardiovasculares.

Pero Ancel Keys siguió sus estudios en la misma dirección hasta que en 1977 anunció la publicación de la primera Guía de Objetivos Dietéticos de  Estados Unidos (primera pirámide nutricional basada en los estudios de Keys).

Un dato curioso es que dicha Guía reconoce que no existe evidencia científica de que al reducir el porcentaje de grasa de la dieta, baje el colesterol sanguíneo, pero justifica reducir el consumo de grasa por las calorías que aporta.

Conclusión:  

Desde 1977 hasta hoy estudios demuestran que ingiriendo un 11% menos de grasa, 4% menos de calorías totales y hacemos más ejercicio físico:

  • La tasa de enfermedades cardiovasculares se han duplicado
  • Ha aumentado un 30% la obesidad y sobrepeso
  • El número de casos de diabetes asociada a la obesidad ha aumentado en un 400%.

Entonces… ¿si no es la grasa, quién es?

Antes de contestar a esta pregunta, debemos conocer que, a nivel gubernamental (Senador McGovern) había una preocupación en cuanto a nutrición, por lo que la política se vio envuelta en ciencia, y como consecuencia, estudios muestran que las personas que se alimentan con comida subvencionada tienen peor salud, además:

Las guías dietéticas han sido descaradamente manipuladas para beneficiar las ventas de productos agrícolas,  “Luise Light”.

 

¿Quién es Luise Light?

Fué la elegida para diseñar y asesorar a la USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos). Su propuesta se basaba en una alimentación formada principalmente por verduras y hortalizas (5-9 raciones), incluyendo varias raciones de frutos secos, huevos, pescado, legumbres y carne. Se recomendaban granos enteros y lácteos de forma moderada (2-3 raciones) y se limitaba explícitamente el azúcar a menos del 10%.La grasa formaría un 30% del total calórico, recomendándose principalmente aceite de oliva y otros vegetales siempre que fueran prensados en frío. 

Esta propuesta fue trasladada al gobierno, quién cambió algunas cosas; granos enteros subieron de 2-3 a 6-11, se eliminó la mención de grano entero/integral. Añadieron un a advertencia (“usar moderadamente”) a los aceites y grasas. Los alimentos proteicos bajaron, mientras que los lácteos pasaron 3-4.

Light advirtió que estas modificaciones conllevarían a un aumento en la incidencia de enfermedades y obesidad en la población. La respuesta de la agencia fue que necesitaban mantener estos alimentos en la base, puesto que las frutas y verduras eran más caras que los alimentos basados en harinas refinadas.

Tras el paso de los criterios alimentarios de la USDA en el congreso, los colegios estaban obligados a adherirse a esta nueva guía alimentaria. El resultado es que aquel engendro fue metido por ley en los colegios, creando una epidemia de salud pública en aquel país, que se cebaría especialmente con aquellas personas con menos recursos.

Conclusión:

La Industria Alimentaria influyó en el moldeado de las guías alimentarias/ pirámide nutricional.

 

 

 

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